Aunque Estados Unidos (EE.UU.) afirmó estar preparado para reiniciar la guerra en Medio Oriente y atacó ayer a un buque que intentaba romper su bloqueo a los puertos iraníes cerca del estrecho de Ormuz, la República Islámica de Irán rechazó las exigencias para un acuerdo de paz como plantea Donald Trump.
La guerra del eje Estados Unidos-Israel contra Irán podría reiniciarse si así lo deciden los aliados Washington y Tel Aviv.
Trump afirmó que Irán “debe aceptar que nunca poseerá un arma o bomba nuclear”, que todas sus reservas de uranio enriquecido deben incautarse, que el “estrecho de Ormuz debe abrirse de inmediato” sin peajes ni restricciones al tráfico y que las minas colocadas por Irán en la vía navegable deben ser “retiradas”.
¿Paz en nada?
En vez de abonar a un acuerdo inminente, Irán rechazó el cese indefinido de su programa nuclear y la apertura sin condiciones del estrecho de Ormuz, exigiendo más bien el cese de hostilidades y el desbloqueo de miles de millones en sus activos.
Además del ataque de ayer a un buque de Gambia cerca de Ormuz, el secretario de Defensa de EE.UU., Pete Hegseth, advirtió que sus fuerzas están listas para reanudar los combates en el Golfo con más fuerza que en el primer día.
Donald Trump ha llegado a decir que no contempla un acuerdo que otorgue a Irán todo el control del estrecho de Ormuz.




