La primera ronda de negociaciones entre Irán y Estados Unidos (EE.UU) concluyeron ayer en Omán con una atmósfera “positiva”, según palabras del propio jefe de la diplomacia del país islámicoa, Abás Araqchi. No se han anunciado avances concretos, pero hay voluntad de continuar con el diálogo sobre el desarme nuclear.

“Primero debemos superar este clima de desconfianza y luego crear un marco para un nuevo diálogo”, remarcó Araqchi.

Sin embargo, el fantasma de un nuevo ataque de Estados Unidos sigue latente, cuya flota -por órdenes del presidente Donald Trump- se encuentra desplegada en las cercanías de Irán.

LLAMADO. En tanto, la embajada virtual de EE.UU. en Irán reiteró su llamado a todos los ciudadanos estadounidenses para que abandonen el país “inmediatamente” o adopten un plan de salida por sus propios medios.

      Si no pueden salir, “busquen un lugar seguro dentro de su residencia u otro edificio” y tengan “provisiones de comida, agua, medicamentos y otros artículos esenciales”, es la recomendación.

     “Los ciudadanos estadounidenses corren un riesgo significativo de ser interrogados, arrestados y detenidos en Irán. Mostrar un pasaporte estadounidense o demostrar vínculos con EE.UU. puede ser motivo suficiente para que las autoridades iraníes detengan a alguien”, puntualiza un comunicado.

El lider supremo iraní Alí Jamenei está tratando de evitar por todos los medios un ataque estadounidense, señalan expertos.