El anuncio de la concesionaria Rutas de Lima de que aumentará en un sol la tarifa de peaje es un golpe al bolsillo de miles de personas, especialmente a las que tienen que pagar por llegar a sus casas en la zona norte de la capital. El ministro de Transportes y Comunicaciones, Raúl Pérez Reyes, ha dicho que se evalúa un “peaje social” para aquellos que viven en zonas a las que solo se llega pagando peaje. Sin embargo, el alza parece que será más rápida y no habrá tiempo para aterrizar la idea del Poder Ejecutivo. Lamentablemente, el manejo de los peajes y sus tarifas en Lima trae un intenso olor a corrupción que viene desde los tiempos de la “Tía bacán” Susana Villarán, quien se hacía la muy rojita y muy decentita, pero a la hora de la hora sabía estirar muy bien la mano para recibir los dólares sucios de los brasileños sinvergüenzas de Odebrecht. ¿Qué nos queda a los limeños? Nada, pagar nomás, pues hay un contrato vigente que nos dejó de triste herencia la alcaldesa que ha confesado sus delitos. Es la cruda realidad.

Rutas de Lima informó que habrá un aumento del peaje en 2024. (Foto: Agencias)