En el Perú pasa de todo y nadie, al parecer, tiene la culpa de nada, o al menos no hay ningún responsable. En este país se caen puentes, se desprenden techos en centros comerciales, se caen muros en colegios públicos, todos los días matan a un transportista, mototaxista o comerciante, fallecen cuatro personas tras recibir suero fisiológico adulterado y ahora se intoxican más de 100 escolares por consumir alimentos del programa estatal Wasi Mikuna, que surgió en reemplazo de Qali Warma que desapareció por licitar con una empresa que ofrecía carne de caballo. Ninguno de los responsables de estos hechos está detenido. El gobierno de Dina Boluarte hace agua por todos lados, pero a la presidenta le molesta que los medios de comunicación informemos eso. Por eso quiso implementar una franja informativa con “información oficial y confiable” para la población. Lo que la señora quería era controlar los contenidos, pero no se le hizo. En lugar de tratar de callar a los medios, mejor que se ponga a solucionar los problemas reales del Perú.