La postura influye en nuestra salud más de lo que imaginamos. Pasar horas encorvados frente a una pantalla puede provocar dolores de espalda, tensión en el cuello y problemas musculares a largo plazo. Una mala postura incluso puede afectar la respiración y la circulación, reduciendo nuestra energía y concentración.

Para evitar estos problemas, es fundamental aprender a sentarnos correctamente: la espalda debe estar recta y apoyada en el respaldo, los pies deben estar firmemente en el suelo y las rodillas deben formar un ángulo de 90°. Evitar cruzar las piernas también ayuda a mantener la alineación de la columna.

El uso de sillas ergonómicas es una excelente opción para quienes pasan muchas horas sentados. Estas sillas brindan soporte lumbar y permiten ajustar la altura para una mejor comodidad. También existen fajas o prendas con soporte en “X” para la espalda, que ayudan a recordar mantener una postura adecuada sin forzar los músculos.

Además de cuidar la postura al sentarse, es clave fortalecer los músculos abdominales y lumbares mediante ejercicios como yoga, pilates y estiramientos diarios, que pueden prevenir molestias y mejorar la alineación corporal.

Otro hábito importante es hacer pausas cada 30-45 minutos para estirarse y moverse. Mantenerse consciente de la postura al caminar o estar de pie también evita tensiones innecesarias.

Cuidar nuestra postura ayuda a prevenir dolores y mejora nuestra salud en general. Un pequeño cambio en nuestra rutina puede marcar la diferencia para sentirnos mejor y con más energía cada día.

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