Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.
El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.
Hoy te cuento la historia de Malena de 32 años, de Chorrillos.
Malena (32 años, Chorrillos) Doctora Magaly, aún no sé si estoy triste, enojada o simplemente en shock. Hace una semana tenía planes. No eran grandes cosas: una cena sencilla, un detalle, una excusa más para celebrar que seguíamos juntos.
Yo ya había pensado en su regalo. Incluso lo tenía escondido en mi clóset. Pero días antes de San Valentín, terminó conmigo. Me dijo que “ya no sentía lo mismo”. Que necesitaba espacio. Que no era yo… que era él. La frase más repetida de la historia, pero que cuando te la dicen, igual te parte en dos.
Lo peor no fue solo la ruptura. Fue el momento. Fue ver las vitrinas llenas de corazones mientras el mío se sentía hecho pedazos. Fue tener que fingir en el trabajo que estaba bien.
Fue abrir redes sociales y ver parejas celebrando lo que yo acababa de perder. Me pregunto si ya lo venía pensando.Si esperó que pase Navidad. Si ya tenía a alguien más. Si yo no vi las señales.Y me duele admitir que, aunque me dejó, una parte de mí todavía esperaba que se arrepintiera antes del 14.
Lo que más me duele no es solo que se haya ido… Es sentir que yo estaba más comprometida que él.Hoy no sé si quiero que vuelva o quiero que me deje de doler.
También vi doctora que me bloqueó de redes sociales, no sé si quizá quiera esconder algo o es que de verdad nunca me quiso. ¿Qué me recomienda hacer doctora?
OJO AL CONSEJO
Malena, que te hayan terminado antes de San Valentín duele porque no solo se rompe la relación, también se rompen las expectativas. Permítete sentir tristeza sin avergonzarte. No te obsesiones buscando respuestas que quizás no llegarán, porque eso solo prolonga el dolor. Evita idealizar lo que tuvieron y trata de mirar la relación completa, con luces y sombras. No tomes decisiones impulsivas por miedo a la soledad o por orgullo herido.




