Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.
El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.
Hoy te cuento la historia de Oscar, de 37 años, quien vive en el distrito de Barranco.
Doctora Magaly, al fin me animo a escribirle porque ahora sé que mi problema no es tan tonto como pensé. Después del escándalo con Laura Spoya y un grupo de influencers que la discriminaron por vestir de fucsia y “arruinar su paleta de colores”, entendí por qué mi pareja siempre ha criticado mi forma de vestir.
Cuando conocí a Roxana, me atrajo lo linda que se vestía y su gusto por la fotografía. En algún momento me confesó que le hubiera gustado ser influencer, pero que, por ser tímida, prefería hacer contenido solo para personas cercanas. Por eso, sus fotos siempre lucían muy estéticas y con tonos similares. Me explicó que le gustan los colores neutros porque ama el estilo “aesthetic”. Poco a poco, me fue contagiando, y me vi vistiendo siempre de marrón, beige, negro, crema, entre otros.
Sin embargo, soy amante de los colores vibrantes. Me gustan los polos rojos, azules, anaranjados, rosados y camisas con estampados vivos. Cuando decidí retomar mi estilo, mi pareja se mostró incómoda y me dijo que parecía un payaso. Pasé por alto su comentario, pero cada vez criticaba más mi forma de vestir. Además, ya no me pide que nos tomemos fotos ni grabemos historias juntos. Últimamente la siento molesta, y no sé qué hacer. La amo, pero no puedo permitir que siga cambiando mi estilo. ¿Cómo enfrento este problema, señora Moro?
CONSEJO
Estimado Oscar, es importante que hables con Roxana sobre cómo te sientes. Explica que, si bien valoras su estilo, tu forma de vestir refleja tu personalidad y que no deseas perderla. Traten de encontrar un equilibrio donde ambos se respeten mutuamente. La relación debe ser flexible, sin que uno imponga su estilo sobre el otro. Suerte.