La operación de Jheison fue exitosa y no perdió la vista pese a grave lesión.
La operación de Jheison fue exitosa y no perdió la vista pese a grave lesión.

Con una rama incrustada por su boca, que atravesó las partes blandas y óseas de su rostro y llegó hasta su ojo izquierdo, ingresó Jheison V. C., un niño ayacuchano de diez años, al área de Emergencia del Instituto Nacional de Salud del Niño - San Borja, en Lima.

El pequeño había sido derivado desde el Hospital Regional de Ayacucho debido al complejo cuadro clínico que presentaba tras caer de un árbol de mangos, de más de 8 metros de altura, al que trepó para coger uno de sus frutos con la intención de comerlo.

Además del golpe que sufrió por el impacto, la travesura lo dejó con un diagnóstico de traumatismo en el globo ocular y la cavidad ósea que lo aloja, conocida como órbita, lo cual ponía en riesgo su ojo y su visión.

Su caso era uno de esos que no está descrito en un libro de Medicina, comenta el médico cirujano principal de Cabeza y Cuello Edgar Salas Moscoso, por lo que operarlo fue un “gran reto” para él y la médico cirujano de oftalmología, Stefany Ticona Bernal.

OJO| El  cirujano principal de Cabeza y Cuello, Dr. Edgar Salas Moscoso, estuvo a cargo de la cirugía del menor junto a la Dra.  Stefany Ticona Bernal, médico cirujano de Oftalmología.
OJO| El cirujano principal de Cabeza y Cuello, Dr. Edgar Salas Moscoso, estuvo a cargo de la cirugía del menor junto a la Dra. Stefany Ticona Bernal, médico cirujano de Oftalmología.

Para conocer con mayor detalle el daño que la rama había causado en el área donde estaba alojada, que incluía el ojo, las partes planas del rostro, el maxilar y la base del cerebro, a Jheison lo sometieron a exámenes de tomografía 3D de última generación y a una evaluación multidisciplinaria.

Lo que más preocupaba a ambos doctores era el pésimo pronóstico visual de Jheison, quien no podía ni abrir su ojo. “Tenía afectado todo lo que es la parte de su órbita”, recuerda Ticona. Sin embargo, no había certeza sobre el estado real del globo ocular por la forma irregular del cuerpo de madera.

Pese a la situación, los médicos de origen arequipeño decidieron usar toda la tecnología que tenían a su disposición y confiar en sus destrezas quirúrgicas para salvar el ojo del menor y su capacidad de ver.

Proeza médica en el quirófano

Durante una cirugía mínimamente invasiva que duró más de dos horas, los cirujanos retiraron, con pericia y comunicación constante, la rama y las astillas del ojo afectado, apoyados con microscopios y pantallas que les permitían ver en grande las diminutas estructuras de este órgano.

“Cuando hay un traumatismo, toda la anatomía (del ojo) está distorsionada y en sala de operación comenzamos a liberar estructuras pequeñas, como nervios, músculos y arterias”, explica Salas.

Así, con el trabajo minuciosos de sus manos y guiados por sus conocimientos, liberaron el globo ocular, que no llegó a ser perforado, y suturaron las heridas presentes en la conjuntiva y la córnea, dando con ello fin a la operación.

Rama incrustada llegó hasta su ojo izquierdo.
Rama incrustada llegó hasta su ojo izquierdo.

La evolución de Jheison fue tan buena, refiere Ticona, que su agudeza visual en su ojo afectado, con lentes, es de 20-20, lo que equivale a tener una salud visual óptima.

Incluso, agrega Salas, en una de las visitas postoperatorias lo encontró resolviendo un pupiletras. Un momento mágico gracias al resultado de una proeza médica peruana.

Avances de la cirugía peruana

Para el doctor Salas, a quien le atrajo siempre la Medicina y se sentía capaz de reconocer estructuras del cuerpo solo mirándolas, la cirugía en el Perú ha dado pasos importantes, pero su principal limitante es la tecnología y la formación actual.

“A los estudiantes hay que formarlos como cirujanos pero dentro de ello hay algunas capacidades que tienen que desarrollar y hacerlo no es tan simple. Tienen que estudiar muchos años”, refirió.

Por su parte, la doctora Ticona, quien estudió Medicina guiada por el ejemplo de su madre y para ayudar a otras personas, consideró que un cirujano primero tiene que ser humano y tener la capacidad de empatía con el paciente y su familia.

La médico cirujano de Oftalmología, Stefany Ticona Bernal, estuvo también a cargo de la operación del pequeño ayacuchano.
La médico cirujano de Oftalmología, Stefany Ticona Bernal, estuvo también a cargo de la operación del pequeño ayacuchano.

En su opinión, para que la cirugía peruana se potencie son importantes las capacitaciones constantes en cada uno de los médicos, que el aprendizaje sea mediante simulaciones y que se priorice el uso de la tecnología.

OJO CON EL DATO. Con el lema “Manos de Esperanza” , el Instituto Nacional de Salud del Niño San Borja celebra el Día de la Cirugía Peruana este 5 de abril.

CIFRAS

110 CIRUJANOS Trabajan en el INSN San Borja en ejes como Cirugía neonatal y pediátrica, Neurocirugía, etc.

500 CIRUGÍAS al mes realiza el INSN San Borja, dirigido por la Dra. Zulema Tomás.

7 DÍAS requirió Jheison para su recuperación y hoy en día hace sus actividades cotidianas.