A pocos días de la esperada final de la Copa Libertadores entre Flamengo y Palmeiras, miles de hinchas brasileños vienen ingresando al Perú por todas las rutas posibles: aire, río y tierra. Sin embargo, el masivo desplazamiento también ha evidenciado problemas en los puntos fronterizos, especialmente en la zona amazónica.
Según reportes de medios del estado de Acre, al menos 300 aficionados —principalmente provenientes de Mato Grosso— denunciaron largas demoras en el Puesto de Control Fronterizo (PFC) de Iñapari, en Puerto Maldonado. Señalaron que solo dos funcionarios atendían en ventanilla y que el sistema de internet fallaba continuamente, lo que provocó extensas filas para sellar pasaportes y completar su ingreso al país. Muchos quedaron varados durante horas pese a viajar por la carretera Interoceánica rumbo a Lima.
Otros grupos de hinchas eligieron rutas más singulares. En Iquitos, embarcaciones fluviales repletas de simpatizantes del Flamengo y Palmeiras comenzaron a arribar tras extensas travesías por el río Amazonas. Algunos partieron desde Río de Janeiro y atravesaron varios países y comunidades ribereñas, en un viaje que mezcla aventura, pasión futbolera y días completos de navegación.
Mientras tanto, caravanas terrestres también avanzan desde el sur. Desde Tacna se registró el ingreso de decenas de buses y autos, cuyos ocupantes cruzaron por Chile antes de continuar su trayecto hacia Lima. Con banderas, camisetas y cánticos, la presencia brasileña es cada vez más visible en la Panamericana Sur.
Aunque la afluencia continúa aumentando, hasta el momento no hay un pronunciamiento oficial de Migraciones sobre las demoras registradas en Iñapari.
No obstante, se espera que se fortalezcan los puntos de control ante la llegada masiva de aficionados que buscan vivir, desde las tribunas del Estadio Monumental, la gran final entre los dos gigantes de Brasil.




